Mostrando entradas con la etiqueta Capítulo 93. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Capítulo 93. Mostrar todas las entradas

miércoles, 8 de mayo de 2013

Mandala (capítulo 93)

Hay cosas que tú eliges y cosas que te eligen a ti. Las últimas suelen ser más importantes, porque, como tal vez pensaría la Maga, son la mano del destino. Por eso andamos a veces en la vida como en un juego de niños, persiguiendo sueños desconocidos por inercia, encontrándonos inesperadamente en situaciones que no acabamos de comprender, como si recorriésemos los senderos de un mandala laberíntico sin saber a ciencia cierta qué aguarda tras la siguiente esquina…

Porque no se puede comprender lo que está lleno de contradicciones. Paradojas absurdas, como la fuerza que atrae y repele a dos espíritus opuestos o el ilógico empeño de los enamorados por traspasar la esencia del otro y apoderarse de ella, cuando, si en algún momento llegara a pertenecerles, su anhelo se desharía como una falsa ilusión.

Por suerte, no todo tiene que estar construido sobre razones y, de vez en cuando, sería positivo entender los sentimientos como una forma más de comprender la realidad. Aceptar lo que vivimos. Simplemente, sin temor a esa palabra...         


Leer el capítulo 93

lunes, 22 de abril de 2013

Capítulo 93, Si yo fuera él.


Capítulo 93, Si yo fuera él.
Permanecía sentado en aquel oscuro sofá del comedor, aproximándose a echar un pequeño vistazo a través del ventanal que de frente se encontraba, y allí estaba, era ella, desde aquel momento, su alma gemela, su media naranja o más poéticamente el amor de su vida. Cierto es que cada día la veía pasar por la estrecha Rue du Rocher tan guapa  como siempre, con sus tocados y zapatos de diseñador altamente reconocido.

 Así transcurrieron meses y meses, hasta que el día menos pensado, notó su ausencia en aquella calle y mientras su cerebro procesaba  la información, su corazón latía a mil revoluciones por segundo, y  solo podía deberse a una causa: la echaba tanto de menos que no podía dejar de pensar en ella ni un segundo.

Apenas transcurridos unos  días, volvió a pasear por allí, esta vez acompañada por un caballero, el cual la “amaba” únicamente por su fama mundial y su poder adquisitivo: Era modelo de alta costura. Ahí Jean Paul se frustró demasiado debido a que él la quería porque no la había elegido, el destino los había unido si no hubiera sido por la intromisión por conveniencia de aquel caballero.